martes, 31 de enero de 2012

F.


Es curioso de qué cosas nos acordamos. El otro día me vino a la mente una imagen de las duchas comunes de la piscina cubierta a la que solía ir los sábados de pequeña, donde una madre gritaba a su hija debajo de la ducha que cómo se le ocurría frotarse primero el culo y después la cabeza. Recuerdo con toda precisión el olor de aquellos vestuarios, el chándal de tactel verde azulado con franjas estampadas en blanco y lila, el talco de los calcetines de plástico. Mientras me secaba el pelo después de la clase de natación una señora dijo que se había muerto Lola Flores. Salí de allí con mi amiga, que moriría seis años más tarde.
Han pasado quince desde entonces y la vida ha tomado caminos inesperados.
Cada día cuenta.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Especial - Cosas que acaban en -ete: Albacete



Sólo digo que mola.

Muchíhmo.

Cosas que pasan



Estábamos bebiendo ron dentro de unas piñas cuando decidió salir por la ventana del decimocuarto piso en que nos encontrábamos y echarse una siesta en el andamio.

Fue despertado a la mañana siguiente por los obreros.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

alimentar clichés cuando hace un tiempo de mierda

Ostracismo educado

Llevaba más de un año en Berlín y aproveché la oportunidad de deserción de mis compañeros de piso para llevar a cabo mi plan de integración extrema de una vez por todas en este país. Ni qué decir tiene que hasta entonces los intentos habían tenido resultados más bien discretos, aceptémoslo, lo de mezclarse con el entorno hasta convertirnos en “uno de ellos” no acababa de cuajar. No sabía muy bien si esto se debía a que éramos dos españoles en el mismo piso y a que solíamos intentar llevar la gente a nuestro terreno de tonterías con o sin trasfondo de ironía cultural, excesos y comida mediterránea con gran contenido en ajo.

Pero, como decía, una vez sin compañeros de piso busqué una habitación por mi cuenta en un piso compartido con alemanes de pura cepa. Tuve una entrevista de tres horas para una habitación en un piso perfecto pero había demasiada gente interesada. Me llamaron para una "segunda ronda" de entrevistas y tenía pocas esperanzas, pero fui finalmente la candidata elegida. Así fue como, a pesar de ciertos problemas logísticos, conseguí mudarme y de repente ya estaba en el nuevo piso. Grande, luminoso (dentro de las posibilidades que ofrece un invierno en el norte de Alemania), con dos alemanes de unos treinta años y un perro. Ahí es cuando empezó el periodo de ostracismo educado, que es una técnica muy bien desarrollada por los autóctonos consistente en pasar de la gente cercana de forma descarada sin por ello dejar de desbordar corrección.

El ostracismo educado es una etapa que hay que pasar necesariamente antes de llegar a cualquier tipo de nivel de amistad. La persona a la que sistemáticamente se le hace el vacío no debe dejarse amedrantar. Mi consejo es practicarlo a su vez hasta que se acabe la etapa correspondiente, que puede durar entre dos meses y un año. Por ejemplo, al llegar a casa o salir de ella, aunque te cruces con uno de tus compañeros, no tienes que saludar ni decir de dónde vienes o a dónde vas, basta con dar un portazo, ya sea para salir de casa o meterte en tu cuarto. Si estás cocinando y te sobra comida que puedes compartir, pones tu comida en tu plato, vas a tu habitación y de camino puedes decir en voz baja e indiferente: “Hay más pasta, si queréis.” Y te vas a comer solo.

Aquellas personas que practican el ostracismo educado ven con buenos ojos que tú también lo hagas, porque es señal de que respetas su espacio y no intentas imponer tu amistad. Entonces, en algún momento, esa etapa se acaba. Has pasado la prueba. Podéis ser amigos. Poco a poco, claro. La etapa suele acabar antes cuando entra en juego el factor de antigüedad: Si alguien empieza a vivir en la casa después de ti, automáticamente el ostracismo educado pasa a centrarse en el nuevo habitante y tú ganas puntos. Sin embargo, cuidado: si la nueva persona no se amolda a la situación de ostracismo e insiste en hablarte como si fueseis amigos, es dada al contacto físico y tiene una actitud alegre ante la vida, es fácil contagiarse y crear una pequeña alianza que solo puede llevar a tensiones con los miembros más antiguos. Las amistades prematuras suelen causar recelo.

En aquel piso la etapa de ostracismo educado duró seis meses, que es el tiempo que estuve viviendo allí. En dos de cada tres pisos del norte de Alemania he vuelto a vivir esta situación, generalmente con etapas de dos meses de ostracismo, pero una vez que uno les coge el tranquillo y va predispuesto se acostumbra y aprecia más las amistades futuras, porque cuestan, sí, pero una vez que lo consigues… un alemán es para siempre.

martes, 22 de noviembre de 2011

No es un hobby

Son dos. Encapuchados de negro, con máscaras, a toda velocidad, ocultos por una niebla densa que no permite ver a más de dos metros de distancia en la oscuridad de la noche. Miran a derecha e izquierda y sin mediar palabra sacan sus armas con la prisa de quien su futuro depende de ello. Las agitan frenéticamente. Empieza la acción.
Dibujan con líneas directas, descaradas, con la contundencia de quien no tiene tiempo para dudar. Poco después paran para observar la pared, se miran uno al otro y se marchan en silencio con la misma rapidez con la que han llegado.

Su obra será juzgada por la mañana.

lunes, 21 de noviembre de 2011

M_RB_

Hay un fenómeno que vengo observando desde que leo el periódico online, pero hoy se ha dado el ejemplo más claro de los últimos meses. El día después de las elecciones generales, uno abre El País e, independientemente de los titulares y demás noticias, en el recuadro de la izquierda figura “lo más visto”. En este caso, un artículo cuyo título es Serás mi puta. Se trata del calvario de una esclava sexual de Gadafi, pero es el titular lo que más atrae la atención. En los días precedentes, lo más visto han sido artículos como Las últimas horas de Amy Winehouse y cosas por el estilo. Generalmente de la sección Gente y Televisión, asuntos relacionados con sexo, muerte, detenciones de famosos y cotilleos burdos. Un interés oscuro en asuntos sucios, por encima de intereses políticos, culturales o deportivos (estos últimos, todo sea dicho, también suelen aparecer en “lo más visto”). Y a quién no le gusta el morbo.

jueves, 10 de noviembre de 2011

H. y el poder de la oscuridad


La noche albergaba y ocultaba secretos, pensamientos, actos y momentos mágicos, intensos, insustituibles. La oscuridad cambiaba y completaba a las personas con respecto a quienes eran durante el día. Pero de repente se acabaron los días y ya sólo había tinieblas. La vida sin luz eliminó el efecto positivo de la noche, convirtiéndola en un estado permanente y tenebroso del que no se podía salir.

Pensé que ya se pasaría. Un día. Dos días. Cinco días. Un mes. Tres meses. Solo había frío y tinieblas. Lluvia y oscuridad; cielo gris o negro. Negro. Negro y difuso. Las nubes no permitían ver las estrellas. La humedad llegaba a los huesos y la niebla era espesa y profunda como la noche en que estábamos sumergidos durante una temporada indeterminada.

Puede que nunca se acabe. Llega el momento en el que no se puede saber con certeza.

Pero uno sabe que ha conocido una vida mejor .

La pregunta es…