
La noche albergaba y ocultaba secretos, pensamientos, actos y momentos mágicos, intensos, insustituibles. La oscuridad cambiaba y completaba a las personas con respecto a quienes eran durante el día. Pero de repente se acabaron los días y ya sólo había tinieblas. La vida sin luz eliminó el efecto positivo de la noche, convirtiéndola en un estado permanente y tenebroso del que no se podía salir.
Pensé que ya se pasaría. Un día. Dos días. Cinco días. Un mes. Tres meses. Solo había frío y tinieblas. Lluvia y oscuridad; cielo gris o negro. Negro. Negro y difuso. Las nubes no permitían ver las estrellas. La humedad llegaba a los huesos y la niebla era espesa y profunda como la noche en que estábamos sumergidos durante una temporada indeterminada.
Puede que nunca se acabe. Llega el momento en el que no se puede saber con certeza.
Pero uno sabe que ha conocido una vida mejor .
La pregunta es…
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